Cuando alguien se enamora y no es correspondido, no tiene que pensar que todo se acabó, y mucho menos hay que amargarse. Al estar enamorados nos sucede algo parecido a cuando nos vendan los ojos. ¿Por qué? Simple. Porque nos deja algo parecido a ciegos y ese amor no nos permite ver tantas y tantas cosas de la vida. Por eso, sin importante lo fuerte que sea el nudo, tenemos que deshacerlo a pesar de la dificultad, y ver el mundo, porque seguro que nos trae cosas impresionantes y mucho mejores de lo que tenemos o nos imaginamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario